Historia

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Encontramos una gran cantidad de restos arqueológicos de seres humanos del Paleolítico Superior, Neolítico, Edad del Cobre, Edad del Bronce y Edad del Hierro, que dan fe y muestra por tanto, del atractivo y la abundancia de la zona, además de la protección para el hombre que ofrecen las sierras que la atraviesan, la circundan y la abrigan desde tiempos inmemoriales. Muestra de esta riqueza arqueológica de la comarca son las herramientas y útiles de caza, construcciones megalíticas, pinturas rupestres esquemáticas y grabados, estelas grabadas en piedra, restos de cerámica decorada, orfebrería, verracos, etc.

Posteriormente los romanos, los visigodos y siglos más tarde los musulmanes dejan su impronta en la comarca, con importantes asentamientos y fortificaciones.

Los restos encontrados, que se remontan a tantos años y siglos atrás, han sido conservados, en muchos casos, de forma casual y natural, puesto que no habían sido descubiertos y explotados hasta el siglo XX. Desde entonces, muchos son los vestigios dejados por nuestros ancestros que se han puesto en conocimiento y valor, suponiendo un gran potencial turístico para este territorio.

La época de mayor esplendor vendría tras la reconquista cristiana. Durante varios siglos el Monasterio de Guadalupe fue el centro de peregrinación más importante del Reino de Castilla, atrayendo la devoción por la Virgen de Guadalupe a numerosos fieles y peregrinos, entre ellos reyes y personalidades ilustres de la época, lo que convirtió a este lugar en centro de poder, cultura y conocimiento. La proyección histórica del Monasterio fue más allá de su recinto, creándose una red de caminos y corredores culturales y naturales que dio lugar a un nutrido conjunto de patrimonio arquitectónico y de tradición oral, inmaterial, que aún es posible localizar. Además contó con un protagonismo de excepción en la conquista y evangelización de América bajo esta advocación mariana.

Por otro lado, la historia de la comarca de Villuercas Ibores Jara no ha estado siempre unida, aunque si bien es cierto que el punto de unión entre ellas ha sido durante siglos la localidad de Guadalupe, donde peregrinos de todas estas zonas han acudido a venerar a la Virgen pasando por caminos comunes y dejando de lado cualquier frontera imaginaria.

Hoy en día, Villuercas Ibores Jara forman una sola comarca que comparte la riqueza de su historia para caminar por la senda futura del desarrollo.