Valdelacasa de Tajo

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Historia

La historia de Valdelacasa de Tajo está íntimamente ligada a la toledana, puesto que hasta 1833, las tierras de lo que hoy es la Jara Cacereña eran de dominio de Talavera de la Reina. Cuestiones de tipo político, no siempre alabadas por sus habitantes, hicieron que , a partir de ese año, Valdelacasa de Tajo y todas las localidades de la Jara Cacereña, pasasen a la provincia de Cáceres, estando bajo su dominio político y administrativo. El paisaje bien recuerda a las llanuras toledanas, pero la peculiaridad de esta zona es su enclave de montes que rodean y abrigan estas tierras que no por ser áridas debido al clima, dejan de ser más bellas para el visitante. La Historia del pueblo está vinculada desde antiguo a vetones que habitaban la zona, pero más reciente, allá por el siglo XVII vivieron en Valdelacasa, pueblo ya asentado y talaverano de nobles familias, hidalgos famosos como Francisco Díaz de Masa, Alonso de Pedraza o Diego Sotelo de Ribera. El primer documento que se refiere a la localidad como tal, data del siglo XII, concretamente de 1185, donde se cuenta la donación que Alfonso XI hizo del famoso castillo de El Espechel. Sin duda, Valdelacasa de Tajo encierra gran parte de la historia antigua y reciente de nuestra Comunidad Autónomaque hace que sea digana d ela visita de los extremeños que la desconozcan y de los habitantes de otras tierras que quieran saber algo más de nuestra historia.

Monumentos Patrimonio

- De la era del neolítico, Valdelacasa de Tajo conserva entre su patrimonio más destacado los restos de los primeros moradores de estas tierras ricas y fértiles. De esta época proceden lascas de piedra que simulaban cuchillos y el dolmen de “El Gambete” situado en un cruce de camino o frontera entre tres pueblos de la zona. Existen también pinturas rupestres que atestiguan la larga vida de los asentamientos en la región extremeña como la de La Covacha.

- Verracos de granito de la época del broce, cuando los vetones habitaron la zona. Estas esculturas que hoy presiden dan carácter y unidad a los pueblos de la Jara. En total, hay unos trece en toda la comarca de La Jara. Mucho se ha escrito sobre el origen de estas esculturas, aunque lo más probable es que representen el poder económico de la ganadería.

- De la época romana proceden restos tan importantes como la muralla, las lápidas funerarias que ofrecen información de primera de los asentamientos romanos o un templo del que se conserva intacta la base del mismo, lo que da al lugar una importancia histórica para conocer la historia que se fraguó en los aledaños del río Tagus – Tajo.

- Iglesia Parroquial de La Asunción (siglos XVI-XVIII), muy transformado tras la Guerra Civil, de gran belleza arquitectónica.

- Ermita popular de Santa Ana (siglos XVIII).

- Ruinas del castillo árabe del Espejel, en plena naturaleza junto a la ribera.

- Via Crucis de granito, herencia de su pasado castellano. Se usa en Semana Santa y en la fiesta de las Cruces, el 3 de mayo. Se construyó en 1821 por suscripción popular, doce años antes de que la localidad pasara a ser extremeña.